Evaluación Ant Man y la Avispa

Han pasado cuatro meses desde que ‘Avengers: Infinity War’ llegó a la cartelera de cine. Desde ese momento, los fans de su universo cinematográfico han tenido que soportar una suerte de ‘tusa’ hasta el momento en que la segunda parte de la historia nos confirme el destino de los héroes más grandes de su mundo. Así que, por el momento, tenemos que soportar la abstinencia con las cintas de su universo que llegarán antes de 2019. Una de ellas es ‘Ant-Man y la avispa’.

Aunque el primer filme no fue, desde ningún punto de vista, exitoso, consiguió lo que muchos no creían posible: despertar algo de interés por Ant-Man. Luego, su aparición en ‘Capitán América: Civil War’ consolidó su lugar dentro de los héroes de ese universo. Así, su ausencia en los eventos de ‘Avengers: Infinity War’ nos llevó a preguntar qué pasó con el diminuto héroe.

‘Ant-Man y la avispa’ es una película promedio de Marvel, con la mala suerte de salir después de una serie de filmes que elevaron la tensión por la franquicia. Se siente como un respiro familiar al drama cósmico que vimos antes, pero también como un capítulo poco memorable de su universo. Sus villanos son fantasmas que no dejan huella, pero se nota un esfuerzo por no repetirse hasta la saciedad.

Lo primero que notarán los fans de Marvel es el cambio de tono que se siente en la más reciente cinta del universo. Las nuevas películas le han apostado a una mezcla de drama y acción, con la dosis de humor que no puede faltar en algún filme de la franquicia. En cambio, ‘Ant-Man y la Avispa’ se siente como un respiro de las batallas por el universo, un país o el planeta tierra.

Una de las principales razones es que su trama no gira alrededor de un elemento tan grande como los que mencionamos antes. Se trata de una historia simple, en la que las casualidades (que son otro ingrediente que no puede faltar en las cintas de Marvel) llevan a una serie de secuencias de acción por hora y media. A esto también se le puede sumar el ritmo de la película, que nunca crea algún momento de tensión o genera una sensación real de peligro.

Como postre para esta cinta familiar con superhéroes (¿otra versión de los ‘Increíbles’?) tenemos una dosis abundante de humor. En promedio las escenas de acción y los momentos de comedia comparten el mismo espacio dentro de la cinta.

El capítulo de relleno del universo Marvel

Una cosa que quizás si moleste a algunos de los espectadores es lo poco relevante que se siente esta historia dentro del universo Marvel. Hasta el momento, todas las películas de sus héroes habían tenido un claro propósito para los planes futuros de la franquicia. Se sentían como momentos relevantes dentro de su universo que hacían parte de la historia de ese mundo plagado de hombres en armadura, gigantes verdes y jóvenes arácnidos.

Esto no lo decimos tanto porque su historia tenga o no alguna conexión con la invasión de Thanos. La razón de esta afirmación está en que se siente como una aventura de una escala mucho menor a la que nos tienen acostumbrados estos filmes. No hay un momento épico o una situación que nos haga ver a alguno de sus personajes en un momento crítico de su vida. Por esa razón se siente como un capítulo entretenido, pero innecesario para su universo.

Esto da como resultado una cinta que resulta poco memorable y que, en cuestión de menos de un año, pasará de largo en los recuentos de cintas del 2018. ‘Ant-Man y la Avispa’ falla en entregar algún elemento que la destaque en verdad, lo que es fundamental para una película que hace parte de un listado compuesto por más de 20 nombres más.

¿Villanos fantasmas?

En este punto resulta repetitivo afirmar que Marvel tiene un problema con sus villanos. Aquellos que disfrutan de sus películas han logrado llegar a un consenso en el que aceptan que los malos jamás cumplirán un propósito más grande que ser carne de cañón. ‘Ant-Man y la Avispa’ no es la excepción a la regla (lo que es una lastima, pues Marvel había encajado dos películas seguidas con enemigos decentes). Aunque los poderes de Fantasma son bastante interesantes, su historia de fondo cae en los clichés impensables y su personalidad es más bien nula.

El único punto a favor que se le puede dar es que no cae en el estereotipo de ser ‘mala’ por el bien de crear un antagonista. La cinta busca crear un personaje cuya motivación lo lleva a hacer cosas reprochables, pero al que no se puede catalogar como cruel. Así, se nota que hay una búsqueda por experimentar y jugar con las razones de sus villanos para luchar.

Quizás por la falta de impacto de Fantasma, ‘Ant-Man y la Avispa’ añade a otro enemigo que cumple una función secundaria e incluso de soporte cómico. Es poco lo que se puede decir de él, principalmente por que es seguro que no quedará grabado en las memorias de mucho.

Una vez más, el mayor encanto de ‘Ant-Man y la Avispa’ está en la forma como utiliza la tecnología para agrandar o achicar cosas para entretenidos momentos. Ya sea achicar un edificio entero o agrandar una hormiga al tamaño de un hombre, los mejores momentos de la película están cuando vemos acción en miniatura o a escalas nunca antes imaginadas.

Se debe reconocer el ingenio que tomó implementar los poderes y habilidades en algunas de las escenas de acción. Persecuciones en carro, peleas en las que el héroe es un punto apenas visible en la pantalla y rápidas transiciones de lo pequeño a lo grande. Es aquí cuando la película brilla más, pues demuestra que el dúo de héroes no es capaz de asombrar de la misma manera que otros enmascarados de Marvel.

La pregunta ahora es si el concepto y la maravilla tienen el potencial para una tercera cinta. En esta película ya se siente un desgaste y cuesta imaginar cuál es el siguiente destino para Ant-Man y la Avispa. El universo cuántico ofrece muchas posibilidades, pero la pregunta es cómo jugar con esta idea para que el héroe no sea, una vez más, una estación más en las cintas más relevantes del universo de Marvel.

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